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viernes, 12 de septiembre de 2014

variados temas absorbe Pedro en su último texto.las contradicciones de nuestra"jatum llajta". sobre Mujeres Creando, de la letra del himno camba, de Carlos Valverde yla basura...

Mi profesor de Historia, don Adolfo Rodríguez Castedo, decía que los políticos bolivianos eran “individuos de moral acomodaticia” en un país donde todo está en venta, como en la Expoferia. Hay que admitir que, en estos años, las costumbres de las 36 naciones imaginarias (incluidas las del Tipnis, por supuesto) han cambiado para seguir igual. Vivimos en un país seguro, pero con miedo, donde la justicia –tuerta, coja y sorda– se mueve lenta, en silla de ruedas. Somos un país serio, aunque algo loquito; sin pobres, pero con mendigos; sin corruptos, pero con la moral en baja forma. Somos, sobre todo, una democracia con el hambre atrasada en la que, en plena campaña electoral, los candidatos de “moral acomodaticia” se acuestan con la oposición y por la mañana se despiertan en la cama del Movimiento Al Socialismo.

** A menudo, la reina de las amazonas de Mujeres Creando tensa el arco y lanza dardos envenenados. El otro día criticó la letra del Himno Nacional, pues hay versos del poeta José Ignacio de Sanjinés que, por lo visto, hieren la sensibilidad de esta Pentesilea boliviana, como aquellos que dicen: Esta tierra inocente y hermosa / que ha debido a Bolívar su nombre, / es la patria feliz donde el hombre / goza el bien de la dicha y la paz. La aguerrida amazona sostiene que este himno no es suyo, sino de los machotes, porque, según el himno, el Estado plurinacional “es la patria feliz donde el hombre”… puede denigrar, humillar, patear, sopapear, violar y hasta matar a las mujeres, consideradas seres inferiores que no gozan “el bien de la dicha y la paz”.

** En Santa Cruz, el que se queja es porque quiere. ¿De qué protesta, por ejemplo, don Marcelo Rivero Mercado? “Bajo el cielo más puro de América”, el tránsito funciona de maravilla y no hay atascos; los choferes no te pitan ni te gritan, ni te carajean, ni te contaminan con humo de gasolina y diésel; y “la ciudad que enamora” luce sus paredes impolutas y sus aceras libres de vendedores ambulantes y puestos de comida con efluvios de fritangas y meados, ¿de qué se queja este caballero?

Otro periodista, don Carlos Federico Valverde, se queja de puro gusto. Si da gloria ver las calles de Santa Cruz de la Sierra, sin bolsas de basura, papeles tirados por el suelo o restos de comida; y los grandes canales, sin palos, latas, bolsas de plástico y cartones. Y si usted puede caminar por la ciudad sin temor a ser raptada y violada o pateado, puñeteado, atracado y zurcido a balazos, díganme, ¿de qué se queja este hombre? // Madrid, 12.09.2014.