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viernes, 18 de enero de 2013

Alcides Arguedas calificó "pueblo enfermo" a Bolivia, Sean Penn dijo que "la red de extorsión es un cáncer" por ello Shimose titula "pueblo enfermito" que tendrá que expulsar a Penn de su lista de "embajadores".


En una solemne ceremonia realizada en Palacio Quemado, el presidente Evo Morales nombró embajador del Estado Plurinacional al amigo del moribundo Hugo Chávez y dos veces oscarizado cineasta estadounidense Sean Penn (California, 1960). Al flamante embajador plurinacional y defensor del empresario Jacob Ostreicher –encarcelado en Palmasola por no sé qué delitos– se le encomendó abogar por la causa boliviana de reivindicación marítima, la despenalización de la coca y la extradición del expresidente Sánchez de Lozada, radicado en EEUU después de ser derrocado por la subversión katarista-cocalera de 2002-2003. [Los Tiempos, 07.11.2012].
Dos meses después de que Evo Morales designara a Sean Penn embajador plurinacional, el mismo Evo lo involucra (sin mencionarlo) en una conspiración contra el Estado Plurinacional a raíz del ‘caso Ostreicher’. Esto se infiere después de que el presidente denunciara una conjura de la CIA y del Departamento de Estado, destinada –según él– a desprestigiar a su Gobierno con el destape de la red de extorsión y corrupción gubernamental conocida como caso Ostreicher [La Razón, 05.01.2013].
Sin haber leído a Alcides Arguedas, Sean Penn coincide con el autor de Pueblo enfermo. El flamante embajador plurinacional declaró en Santa Cruz de la Sierra –en su segunda visita relámpago– que “la red de extorsión y corrupción es un cáncer que está atacando el corazón de Bolivia” [EL DEBER, 12.12.12]. Hace 103 años que Arguedas publicó Pueblo enfermo. Desde entonces, el cáncer ha ‘atacado’ no solo el corazón de Bolivia, sino a todo el cuerpo social. O sea que el cáncer ha hecho metástasis como el que está acabando con la vida del presidente de Venezuela, ‘hermano’ de Evo Morales y ‘amigo’ de Sean Penn, defensor de Ostreicher. ¡Vaya lío!
Si un boliviano hubiera dicho lo que dijo el embajador plurinacional Sean Penn, la carga de la brigada ligera del Gobierno lo habría estigmatizado como discípulo del réprobo Alcides Arguedas, y hubiera sido llevado a los tribunales, acusado de racista, colonialista y conspirador al servicio del imperialismo yanqui. En cuanto a Sean Penn, ¿devolverá el pasaporte diplomático? ¿Será invalidado su nombramiento de embajador? ¿Será declarado ‘persona non grata’? ¿O qué? Parece que va a ser “o qué” para evitar el ridículo plurinacional. // Madrid, 18.01.2013

lunes, 14 de enero de 2013

crónica cultural que ofrece ERBOL sobre el libro "Cine Comunitario" de 542 páginas con el auspicio de la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano bajo la animación de nuestro compatriota Alfonso Gumucio Dagron.


El retrato del cine y el audiovisual comunitario de la región desde su historia hasta sus proyecciones es reflejada en 542 páginas del libro “Cine Comunitario en América Latina y el Caribe”, escrito por ocho estudiosos que exploraron el arte en toda la región, bajo la dirección del escritor y cineasta Alfonso Gumucio Dagron.

Todo ese proceso de investigación, de informes por cada país, y edición del texto definitivo culminó hace poco con la publicación en Venezuela del libro Cine comunitario en América Latina y el Caribe, una edición que estuvo al cuidado de la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano, y que se imprimió en Caracas con el apoyo del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC). El libro que no estuvo a listo a tiempo para ser presentado en el Festival de Cine de Margaritas, finalmente fue bautizado en La Habana en el marco del 34 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, explica Gumucio.

El libro se trata del primer y único estudio que aborda la situación regional del cine y el audiovisual comunitario. A través de sus 542 páginas se hace un recorrido por 55 experiencias y 14 países, y en cada caso se trata de desentrañar el pasado y el presente del cine comunitario desde sus raíces históricas más profundas hasta sus proyecciones actuales, incluyendo testimonios de los actores en esos procesos de capacitación, producción y difusión.

Agrega que en La Habana presentaron el libro en el Salón Vedado del Hotel Nacional, sede del Festival, en una mesa sobre cine comunitario en la que participaron además Alquimia Peña, Juan Carlos Lossada del CNAC, y Fernando Brugman de la Oficina Regional de Cultura de la Unesco.  

Durante mi presentación mencioné la importancia del cine comunitario como una manifestación del derecho a la comunicación, y no solamente como partícipe del séptimo arte. Expresé que el cine comunitario es todavía un subcontinente escondido, del que se conoce muy poco, y al que a veces se trata de juzgar en base a criterios que corresponden al cine comercial, cuando en realidad se trata de otra cosa, rememora.

Enfatiza que en la larga introducción que escribió para este libro, desarrolló en detalle esas ideas: “El cine y audiovisual comunitario es expresión de comunicación, expresión artística y expresión política. Nace en la mayoría de los casos de la necesidad de comunicar sin intermediarios, de hacerlo en un lenguaje propio que no ha sido predeterminado por otros ya existentes, y pretende cumplir en la sociedad la función de representar políticamente a colectividades marginadas, poco representadas o ignoradas. Este es un cine que tiene como eje el derecho a la comunicación. Su referente principal no es el cine y la industria cinematográficas, sino la comunicación como reivindicación de los excluidos y silenciados”, enfatiza.

En el prólogo del libro, Alquimia Peña destaca la importancia del cine comunitario como expresión de la interculturalidad:

“Todas las iniciativas comunitarias que se han estudiado en esta investigación son testimonio de la importancia de respetar y promover las culturas locales, y de convivir en espacio de diálogo intercultural. La existencia de una Convención internacional que reconoce la interculturalidad y el respeto por la diversidad, constituye para estos grupos comunitarios un marco de referencia fundamental. Aún a pesar de esas constataciones que hablan a favor de una mayor atención por la diversidad cultural en los procesos de producción de las expresiones audiovisuales comunitarias, los resultados de esta investigación acusan también la carencia de políticas públicas específicas”, asegura.

Gumucio relata que en una entrevista que le hizo Mabel Olalde Azpiri para el Diario del Festival, expresó parafraseando a Jesús Martín Barbero, que a veces es preferible “perder la película para ganar el cine”:

“Tenemos que cambiar nuestra manera de ver al séptimo arte para aprovechar todo lo valioso que hay en él. Sería beneficioso dejar de pensarlo solamente como un producto, y prestar atención a los procesos que tienen lugar en torno al cine comunitario —así comprende el fenómeno Alfonso Gumucio Dagron, coordinador general de la investigación Cine comunitario en América Latina y el Caribe”, acentúa.

Gumucio cuenta que los primeros partos son siempre los más difíciles. Investigar por primera vez un tema es un desafío que no es fácil, pero que deja la agradable experiencia de abrir una senda nueva.  Lo mismo me pasó con la Historia del cine boliviano que publiqué en 1982, cuando poco o nada se conocía sobre nuestro cine, o con Les cinemas d’Amérique Latine, libro que coordiné junto con mi amigo, ya fallecido, Guy Hennebelle.  Nos tomó seis años publicar en 1981 ese grueso tomo que por primera vez abordó país por país la historia y el desarrollo del cine en los países de nuestra región.

Esos proyectos pioneros suelen generar otras iniciativas que profundizan y amplían la información que con grandes dificultades se obtuvo en primera instancia, como ha sucedido con los libros que acabo de citar. Tenemos la esperanza de que suceda lo mismo con Cine comunitario en América Latina y el Caribe. Ya que el primer camino ha sido dibujado, que otros investigadores se interesen en el tema del cine comunitario y ofrezcan nuevos aportes. El primer paso ya está dado, detalla.

Los desafíos y protagonistas

De julio del 2011 a mayo del 2012 coordiné para la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano (FNCL) que preside Gabriel García Márquez, una investigación sobre el cine y el audiovisual comunitario en América Latina y el Caribe. Fue un desafío muy grande en el que me metí de cabeza instigado por Octavio Getino, quien me convenció que aceptara la invitación que me hacía Alquimia Peña, directora de la Fundación. Con habilidad, Octavio me hizo creer que en unos pocos meses podíamos despachar el tema, tampoco había financiamiento para más, indica Gumucio.

Agrega que ya metido en camisa de once varas y sin posibilidad de zafarme como el gran Houdini, conté con un grupo de investigadores que tomaron el desafío como propio y trabajaron con ahínco para llevar la investigación a buen término. Tuve todo el apoyo de los colegas de la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano y de Octavio, coordinador del Observatorio de Cine y el Audiovisual Latinoamericano (OCAL). Conscientes de que la Fundación disponía de muy pocos recursos, cada uno de los investigadores mostró un gran compromiso para trabajar tres veces más tiempo que el previsto inicialmente y para investigar dos o tres países en lugar de uno solo.

Cecilia Quiroga abarcó Bolivia, Chile y Perú; Horacio Campodónico hizo lo propio con Argentina, Uruguay y Paraguay; y Pocho Álvarez con Ecuador, Colombia y Venezuela. Irma Ávila Pietrasanta tomó a su cargo México y también la región centroamericana, mientras Jesús Guanche e Idania Licea se ocuparon de Cuba y la región caribeña insular. Finalmente Brasil, por sus dimensiones y la intensa actividad en el audiovisual comunitario, estuvo bajo la responsabilidad de Vincent Carelli y de Janaina Rocha, subraya.

jueves, 10 de enero de 2013

admiración perenne al trabajo de Alfonso Gumucio que siendo un cochabambino nato, recorre el mundo como animador de toda clase de eventos culturales. nos permite disfrutar de sus vivencias con la intimidad y proximidad de su talento

Elogio a don Alfonso Gumucio quién con su elocuencia y erudición, nos deleite todas las semanas o al menos 3 veces por mes, con sus textos tan llenos de sabor y de conocimientos sobre temas cultural de nuestro continente. Sus últimas entregas sobre el Festival Internacional de Cine de La Habana al que dice haber retornado después de dos décadas está dividido en dos partes. La primera una regia reminiscencia de la década de los 80, cuando el mismísimo Fidel Castro, con un saber hondo, y sinceramente preocupado por el mundo del cine, se convertía en el primer animadoro del Festival prodigándose en atenciones y en la captación de los films que se los sabía de memoria y que robándole horas al sueño, refiere que Fidel dormía sólo de 3 a 4 horas y el resto se dedicaba, además de sus responsabilidades de Gobierno, al análisis de las películas que de todos los rincones de nuestro Continente se exhibían para él en privado en una Sala de Cine de su domicilio o entonces de la Casa Presidencial.

Estoy seguro que Alfonso pudo ver ese extraordinario film, realizado y rodado en Bolivia llamado "Cuando se rompió el silencio" que tanto me llamó la atención de haber visto en el Festival Internacional de Cine y ahora Video que tiene lugar en Gotemburgo anualmente. Quizá ésta vía no sea la más adecuada, aunque la generosidad y buenhomía de ese cochabambino valioso, que nos hospeda como blog en su Bitácora...pueda lograr el milagro de que en su próximo artículo nos dedique, vaya, dedique al film nombrado algunos comentarios. Aprecio en alto grado, la capacidad que posee de adjetivar cada obra de arte, de relatar sobre escritores, escultures, poetas, músicos, pintores, educadores y de las experiencias y vivencias que ha tenido, tiene con ellos. Alfonso tiene el talento, la virtud de retrotraer historias y gentes del pasado y ofrecernos en una fuente de plata, la más feliz actualización.

Un abrazo sincero Alfonso y el recuerdo de buenos amigos como Oscar Arce Quintanilla que te tiene muy presente y se enternece cada vez que pronuncio tu nombre. Toda dicha y felicidad.

viernes, 4 de enero de 2013

Ni Reyes ni Magos titula Pedro Shimose la próxima celebración cristiana de todo el orbe aunque a la par que se afirma la existencia histórica de Jesús de Nazaret, algunas circunstancias están siendo precisadas a la luz de los hechos y del espíritu de los mismos


Ya no hay dudas respecto a la existencia histórica de Jesús de Nazaret, nacido en Belén, en tiempos del rey Herodes el Grande. Las vagas alusiones de su nacimiento en algunos textos de los historiadores latinos Suetonio y Tácito son refrendadas por las certezas contenidas en las Epístolas de San Pablo, los Evangelios, las Antigüedades judaicas del historiador Flavio Josefo y los Manuscritos del Mar Muerto hallados en Qumran (Cisjordania, Palestina, entre 1947 y 1956). También sabemos que no nació un 25 de diciembre del año 1 de nuestra era. No se ha podido precisar el año, pero el papa Benedicto XVI sostiene que nació entre 4 o 7 años antes de Cristo, aunque parezca una broma decirlo. Existe otra contradicción respecto al 6 de enero que cada año celebramos como la adoración de los Reyes Magos a Jesús recién nacido.
Tal despiole de fechas se explica por los cambios de calendarios, desde el judío hasta el católico gregoriano del año 582, pasando por el juliano/romano. Tales reformas trastocaron la cronología de los acontecimientos del mundo conocido hasta entonces. La Iglesia cristiana oriental celebró el 6 de enero como el día del nacimiento de Jesús para contrarrestar los cultos de origen egipcio que coincidían con esta fecha. En la actualidad celebramos el nacimiento de Jesús el 25 de diciembre porque los papas Julio I (350 d.C.) y Liberio (354 d.C.) resolvieron trasladar –con intención digamos apostólica– la fecha del 6 de enero al 25 de diciembre para regenerar la fiesta pagana del solsticio de invierno que, en tiempos de la decadencia romana, se había convertido en un desmadre padre, bajo el pretexto de rendir culto al dios Baco, origen de la palabra ‘bacanal’.
En cuanto a los Reyes Magos, ni eran reyes ni magos, ni tres. Al parecer fueron más, pero la tradición ha querido que coincidieran con el misterio de la Santísima Trinidad y, de paso, fueran símbolo de las tres etnias y de los tres continentes entonces conocidos: Europa, Asia y África. Los evangelios hablan de los Magos de Oriente. En la antigüedad, la palabra griega ‘magos’ significaba muchas cosas positivas y negativas. Los magos eran –en sentido positivo– filósofos, es decir, hombres sabios dotados de amplios conocimientos matemáticos, alquímicos, medicinales, geográficos, históricos, teológicos y astronómicos. Los Magos de Oriente de la tradición bíblica viajaron guiados por la estrella de Belén. Constituyen una metáfora: la razón camina, iluminada por la fe, en busca de Dios. Madrid, 04/01/13

lunes, 24 de diciembre de 2012

Gastón Cornejo entre la espiritualidad y la poesía. ponemos su texto en literatura aunque bien vale asímismo como un mensaje político social. buen texto Gastón, Felicidades!


Navidad, nacimiento del Niño Dios en el mundo cristiano, en cada hogar y en todo corazón humano. Dios encarnado y pequeño nacido en un humilde pesebre, desnudo con los brazos extendidos y llorando bajo la mirada solícita de sus padres y de sencillos pastores y magos sibilinos que celebran su presencia, y en el entorno, animales domésticos. 

Ocurrió en Belén judío, con abono natural por los suelos pero una estrella brillante por los cielos. Siempre concebimos así la historia religiosa. Con el nacimiento entre luces y perfumados abetos, y a los pies, los regalos pedidos de antemano por los pequeños con nota dirigida a la siguiente dirección: "Calle de Los Ángeles 333. Taller Celestial". 

Los presentes navideños entregados con abrazos y renovados afectos a familiares y amigos; y a los más pequeños que ansiosos quedan en ensoñación perpetua. 

Poco importaba el contenido del regalo divino, lo trascendente era el gesto inolvidable, así queda fresca la emoción por todo el año. Ya maduros en edad, conservamos la feliz evocación y valoramos el mensaje universal en cuánto vale de amor.

En los tiempos actuales el Niño-Dios está relegado casi a una intrascendencia. Impuesta la cultura dominante anglosajona, el Papá Noel es el importante. 

El anciano gritón, bien nutrido, impone su obesidad y su carcajada explosiva, abrigado en extremo en el verano valluno, orgulloso en su carroza de extinguidos huemules. 

Es la figura mítica de un repartidor de ironías al rostro de la pobreza latina, ajeno mito del comercio utilitario que adorna vitrinas y escaparates en las tiendas vendedoras. 

La Navidad es Dios hecho amor en una brizna de carne ansiosa de pervivir.

 Dios infante sensible al dolor y al frío, al hambre y a la caricia.

Dios solidario.

Dios en la angustia del sufrido, en la alucinación y el extravío.

Dios más próximo al enfermo y al humilde que al colmado y satisfecho.

 Dios de la interioridad y del corazón amando.

 Dios incomprendido y solidario, utopista y soñador.

 Dios bondadoso.

 Dios pequeño, hermoso y también maltrecho. 

Dios en nosotros, renace cada diciembre, cruzado de compromiso y revoltoso mensaje. 

Dios revolucionario del amor en el planeta exigiendo se organice la Nación Humana Universal y aparezca el Hombre Nuevo, aquel producto milagroso del neo-humanismo que adviene.

lunes, 17 de diciembre de 2012

de la visita que realizara Gastón Cornejo a Sevilla la inmortal nos deja esta hermosa prosa sobre su historia, sus poetas, sus reliquias

Alejarse temporalmente del acontecer político es una buena terapéutica de sana inteligencia cuando la borrasca de las vergüenzas inunda el espíritu. Por ello decidí visitar bien acompañado, Granada y Sevilla de Andalucía en España.

Granada es la cuna de la noble poesía de San Juan de la Cruz, la inmortal de Federico García Lorca, el Amor brujo de Manuel de Falla, la gitanería en el Sacro Monte, el baile gitano de aplauso, taconeo y bordón de guitarra flamenca, las tumbas de Isabel y Fernando, de Juana enloquecida y Felipe el hermoso en la capilla real, el lar de Mariana Pineda bordando la bandera de la libertad y fusilada por orden de Fernando de Aragón, el viento que levanta los vestidos de Preciosa, los cuentos de Washington Irving, la plaza de toros a las cinco de la tarde, el patio de los leones, la fuente de los reyes, el río de la casada infiel, y los mulos de San Pedro cargados de girasoles.

Todo es transparencia, blancura en las viviendas, eclosión de vertientes cristalinas, arrullo de palomas, murmullo en las acequias, olor a pasto y albahaca, belleza moruna de antiguas dinastías nazaríes. Ciudad blanca, llena de cedros, cinamomos, fuentes, pinos y oteros. Granada donde el agua es pasión y es agonía, al decir del poeta granadino. -“En Granada hay musgo en sombra y trino de ruiseñor que manan las viejas colinas junto a la hoguera de azafranes, grises profundos y rosa de papel secante que son los muros de la Alhambra”.

Granada romana, judía, morisca, gitana, “vivas e insobornables en su misma ignorancia”, la capital del reino árabe conquistada por los católicos después de 800 años, entrenada el mismo año en su victoria para la conquista de América. 

Granada tiene su Alhambra majestuosa, engastada de mágicas figuras de revestimientos deslumbrantes, en sus techos, paredes, columnas, celosías y ventanas, y la multiplicada escritura arabesca en todas sus murallas: ¡Sólo Alá es el vencedor! En cambio, la Granada pétrea de Carlos V, con su palacio renacentista de piedra picada, gigante y absurda, grotesco esperpento comparado con la obra mágica de los reyes árabes; seco y frío como fue el espíritu medieval de los castellanos de ese tiempo, violenta e inquisitorial como fue el gesto de los 165 soldados asesinos en Cajamarca aprisionando al Inca. 

Caravanas de turistas de alma fría recorren Granada, miran el Sacro Monte, el Albaicín, las torres de la Alhambra, la mole fantástica de la catedral, grupos ajenos de mirada absorta que los granadinos llaman “los tíos turistas”, para esos Federico dice que no está abierta el alma de Granada. 

De retorno a mi ciudad, encuentro una visión inversa: bosque anárquico de cemento, construcciones multiplicadas de intrincada red amorfa, basurales y río infecto, pienso en las autoridades ignaras, irresponsables y ajenas a la belleza de Granada; caos, desorden, destripamiento de calles, apenas flores sobrevivientes. Prefiero volver a Federico para recitar muy quedo: ¿Si el azul es un ensueño, qué será de la inocencia? ¿Qué será del corazón, si el Amor no tiene flechas? ¿Y si la muerte es la muerte, qué será de los poetas y de las cosas dormidas que ya nadie las recuerda? ¡Oh sol de las esperanzas! ¡Agua clara! ¡Luna nueva! ¡Corazones de los niños! ¡Almas rudas de las piedras! Hoy siento en el corazón un vago temblor de estrellas y todas las rosas son tan blancas como mi pena”.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Pedro Shimose sin abandonar su sitial literario se adentra en la existencia de filósofos, abogados y políticos y construye un texto sabroso sobre la influencia de los primeros sobre los segundos en la historia universal y contemporánea


El periodista argentino Andrés Oppenheimer publicó un artículo titulado ¡Menos filósofos, más ingenieros! [El Nuevo Herald, Miami, USA / Los Tiempos, Cochabamba, 22.11.12]. Leído el artículo, no aparecen los filósofos por ningún lado. Lo que abundan son los abogados “que, en casi todos los casos, hablan bonito” como Romney y Obama, graduados en la universidad de Harvard. Lo que viene a decirnos Oppenheimer es que le sorprende que los líderes políticos de América no sean ingenieros como los chinos. Pone de ejemplo a Jiang Zemin, ingeniero eléctrico; Hu Jintao, ingeniero hidráulico, y el nuevo secretario general del Partido Comunista Chino, Xi Jinping, ingeniero químico. Lo que se le olvida aclarar –a Oppenheimer– es que China no es América. En China Popular sobran las dudas filosóficas; allí reina el pensamiento único y el comité central del partido único es el filtro que selecciona, encumbra o destituye a sus dirigentes. Recuérdese el caso reciente de Bo Xilai, ingeniero de la corrupción.
En América, en cambio, los científicos trabajan en silencio (los gobiernos los dejan en paz), ausentes de la lucha por el poder y amparados por instituciones privadas que estimulan y financian sus investigaciones. A ninguno de ellos se le ha ocurrido hacer carrera hacia la Casa Blanca, el Congreso o algún municipio de Silicon Valley. ¿Cuántos premios nobel de ciencias acapara EEUU cada año? ¿Cuántos genios de la informática, la electrónica, la biología, la química y la física son norteamericanos? Con todas sus deficiencias, la práctica política en Occidente suele estar en manos de abogados porque el conocimiento, interpretación y aplicación de las leyes son fundamentales. Lo importante es que esos abogados (políticos y jueces) sean honestos.
Algo importará la filosofía en el ejercicio de la política si Platón fue maestro de Dionisio I de Siracusa y Aristóteles, de Alejandro Magno. Epicteto influyó en Marco Aurelio; San Agustín, en Carlomagno; Santo Tomás de Aquino, en Carlos V; Descartes, en Cristina de Suecia; Rousseau, en Bolívar; Hobbes y Locke, en Jefferson; Stuart Mill, en Hamilton; Hegel en Bismarck; Marx y Nietzsche, en Lenin y Mussolini; Jaspers, en Adenauer; Karl Popper, en Margaret Thatcher, etc. No se trata de que nuestros políticos sean filósofos,  pero algo de filosofía deberían saber para no confundir pragmatismo con oportunismo, utilitarismo con rapiña y socialismo con indigenismo. // Madrid, 07.12.2012.