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jueves, 30 de enero de 2014

conocí a Norah Zapata en La Paz, en una reunión de la JEC (Juventud Estudiantil Católica) luego la encontré una y otra vez en Cochabamba, una tarde la abrazé tiernamente en la rotonda, cerca del puente Cala-Cala y la tertulia resultó inolvidable, tanto que no se pierde a pesar del tiempo transcurridol

Los escritores Antonio Terán Cabero, Norah Zapata-  Prill, Ramón Rocha Monroy, Gonzalo Lema, Juan Malebrán y Vilma Tapia Anaya se reúnen hoy a las 19:00 en el auditorio Demetrio Canelas del periódico Los Tiempos, en una imperdible velada literaria.
La siguiente, una entrevista con Zapata-Prill, que fue realizada con ayuda del escritor Gonzalo Lema:
¿Cuánto renueva su espíritu el contacto con Cochabamba y su gente?
Volver a Bolivia, y particularmente a Cochabamba, es para mí recargarme de energías nuevas. Abrazar a mis familiares, a mis amigos, a mis amigos escritores, llena mi espíritu de satisfacciones intensas.

La fidelidad y el afecto son para mí fundamentales en las relaciones humanas. Pero, como no todo en la vida es solamente felicidad, el saber de enfermedades y de muertes hiere profundamente mi corazón.
Lo atroz de la lejanía, de la emigración es estar ausente y no poder acompañar a nuestros seres queridos en sus momentos difíciles.
¿Influye en usted la presencia de la ciudad o, más bien, se abstrae...?
En un primer tiempo, un baño de gente en lugares de aglomeración como son los mercados, las plazas (…) me es importante, es como si retomara el pulso del vivir de lo nuestro.
Pero después, necesito tranquilidad y silencio para digerir lo visto, lo oído.
Hay hermosos lugares y horas para ello. No me abstraigo, no. Todo me interesa, todo me interpela, todo me sugiere, todo me dice.
Nuestra Bolivia, la siento palpitar en mí de mil maneras.
¿Le es importante el contacto con el público de la poesía?
Sí. La escritura se complementa con la lectura, con el compartir las emociones o las reflexiones contenidas en los poemas con los otros.
Me parece que esto de estar con los otros “poéticamente” es un acto generoso, recíproco.
En esta oportunidad, ¿leerá poemas inéditos?
Leeré lógicamente los dos poemas que están en “Verdad esencial” y acaso: “Ruleta Irlandesa y barco vikingo” y “Retorno”.
Acaso lea también algunos inéditos. Ya veremos. Sucede que estoy preparando algunos poemarios para su publicación, aprovechando del tiempo que mi jubilación me permite. Quiero pues mantener ciertas sorpresas a desvelar en el futuro.
Perfil
Norah Zapata es cochabambina y  profesora de Literatura y Castellano, egresada de la Normal Superior Católica. Tiene estudios de posgrado en Lengua y Literatura Española, en el Instituto de Cultura Hispánica de Madrid (España). Entre los premios que ha recibido están, en dos oportunidades, el primer Gran Premio Nacional Franz Tamayo.

El placer y el dolor como maestros
Norah Zapata-Prill ha asegurado, en varias oportunidades, que no tiene nombres específicos de poetas que hayan influido en su escritura.
“Dispongo de una sensibilidad que funciona como una esponja –dice en esta entrevista–. Absorbo todo, no renuncio a nada, tanto el placer como el dolor son mis maestros. Desarrollar el conocimiento de nuestra condición humana, filtrar, descubrir cada día en mí, mi yo profundo, me permite cultivar un arte de vivir en el que caben las grandes como las pequeñitas cosas”.
“En suma –agrega–, todas las manifestaciones artísticas, todas las experiencias o aventuras me son propicias. La pasión no debe someterse a la reflexión, la inteligencia no debe oponerse a la sensibilidad ni el sueño a la realidad. El optimismo sí, sí debe luchar contra los arrepentimientos malhechores. En suma, rodas las manifestaciones artísticas, todas las experiencias o aventuras me son propicias”.
Sobre “La verdad esencial”, libro sobre poetas bolivianos hecho por  Lema; Norah Zapata dice: “Me alegra sinceramente que ‘La verdad esencial’ haya tenido un gran éxito.  Seguramente que la calidad de sus preguntas ha estimulado en los participantes respuestas interesantes para el público en general. Además, el haber incluido algunos poemas ha permitido asociar las opiniones a la creación poética. Excelente estrategia de divulgación”.

domingo, 26 de enero de 2014

en nuestro blog: http://boliviaiiprimeraplana.blogspot.es hemos publicado tres textos diferentes sobre las intervenciones de Vargas Llosa en el tiempo de su visita a Santa Cruz, ahora añadimos un cuarto, que compara entre las peroratas de SE en la Asamblea y el coloquio del abigarrado autor. qué diferencia! Manfredo Kemppf

Por mí que S.E. hable 12 horas seguidas en sus informes a la Asamblea, como ha anunciado que podría suceder, porque no me afecta. S.E. habla para los que están encerrados sin escape en el hemiciclo: adormilados asambleístas, pobres e inocentes embajadores invitados, y para sus ministros que no pueden ni pestañear ni dejar de aplaudir. La perorata es sólo para ellos. Que no se equivoque S.E. con eso de que discursea para el pueblo y no para los de la derecha, porque ya hemos visto al pueblo comiendo, charlando y hasta bailando en las calles. Que no piense que en el Chapare, Cuatro Cañadas, Yapacaní o Achacachi, la gente se está peleando por un lugar cerca de la radio o la tele para solazarse con los enrevesados números que lanza al aire.
S.E. puede imitar a Fidel Castro o a Hugo Chávez y está en todo su derecho. Finalmente, son sus bien amados mentores. La gente imita a quienes admira, de eso no cabe duda. Pero, claro, en el caso de estos mensajes presidenciales, a S.E. le está faltando algo de elocuencia, de chispa; ese verbo rotundo, severo, provocador, de Fidel, o la cháchara, larguísima también, pero plagada de anécdotas, poses teatrales, risas irónicas y mentirotas del finado comandante bolivariano. Ahí es donde los asesores de S.E. deberían apuntarle a algo que alivie la tensión, que relaje el rostro adusto del orador.
El miércoles pasado vi a ratos el informe en la Asamblea y solamente oí números de antes y de hoy. Infinidad de números que el pueblo no los entenderá nunca. Sin embargo, para mi alivio, acudí al coloquio de Mario Vargas Llosa que trató sobre temas literarios, humanos, que reconfortan. Poco más de una hora de charla del Premio Nobel – desde hace semanas ha sido declarado casi enemigo público por toda la alta cúpula gubernamental – quedaron cortos para apreciar su pensamiento lúcido. Anteayer en su conferencia sobre la libertad en Latinoamérica sucedió lo mismo. Nadie llegó arreado como ganado hasta los predios de EXPOCRUZ, por el contrario todos pagaron su ingreso.
Sería ocioso hacer comparaciones entre un personaje y otro. Están en las antípodas. Para algunos S.E. resulta un ser superior, mientras otros pensarán que Vargas Llosa tiene ilimitados talentos literarios que valen más que el mando circunstancial. La cuestión está en que uno es intolerante, absolutamente envanecido por el poder, y el otro sólo quiere hablar de libertad, de democracia, de civilizada convivencia.

sábado, 25 de enero de 2014

sigue la excelencia de El Deber, consagrándole a Mario Vargas, sendos espacios como el que ocupa la crónica de Adhemar Manjón, oyente en el coloquio del autor con otros autores bolivianos.

Adhemar Manjón - El Deber
Mario Vargas Llosa habló sobre el poder de la literatura en el coloquio en la Aecid el miércoles. Más de 200 personas pudieron ver de cerca al escritor peruano y escuchar las lecciones de vida aprendidas desde su infancia transcurrida en la Cochabamba de finales de los 30 y comienzos de los 40, cuando se inició todo.
Un panel compuesto por cuatro intelectuales conocedores de su obra la crítica literaria Claudia Bowles, el poeta Gabriel Chávez, la escritora Blanca Elena Paz y el sicopedagogo Édgar Lora fue el encargado de llevar adelante la ronda de preguntas, que el nobel peruano se encargó de resolver de forma lúcida y explayándose a su gusto.


Aventura extraordinariaEl autor recordó esos primeros años y sus primeros contactos con los libros, las aventuras extraordinarias que vivía gracias a esas páginas que lo llevaban a viajes por el espacio, a través del tiempo. “Podía vivir destinos que rompían la normalidad, que lo convertían a uno en superhombre, en los Mosqueteros, en la corte de Luis XV o en el capitán Nemo”,  rememoró Vargas Llosa.
El mismo escritor, al momento de presentarse al público, lanzó algunas interrogantes a base de sus experiencias, al arduo trabajo de crear textos y vivir de ellos, no en el sentido económico per se, sino también desde el punto de vista de alimentar el alma, darle sentido a la propia existencia. “¿Qué es la literatura? ¿Qué significa la literatura para quienes la escriben y para quienes la hacen posible, es decir, sus lectores? ¿Ha sido la literatura lo mismo en el pasado que lo que es ahora o ha habido a lo largo del tiempo funciones diferentes?”, de esta manera el peruano puso en marcha el juego magistral de escucharlo y aprender.
Una manera de vivir“Escribir es una  manera de vivir”, dijo el autor de El sueño del celta, citando a Gustave Flaubert, el autor francés que junto con el estadounidense William Faulkner fueron mencionados durante toda la noche. “Al escribir somos capaces de salir de nosotros mismos, y descubrir que lo que somos no nos basta”, resaltó.
“Entre la realidad y los deseos humanos hay un abismo, y la literatura nació para llenar ese abismo”, puntualizó.
El narradorMario Vargas Llosa explicó que uno de los momentos más importantes para alcanzar un estilo creativo en su obra fue descubrir la importancia de la forma al momento de narrar. “Descubrí que lo que hacía que una historia fuera hechicera, profunda y sutil  no era nunca la historia en sí, sino la manera de contarla, como materializarlas en un lenguaje y en una estructura”, aquí es donde entró Faulkner y el impacto que le causó leer su novela El sonido y la furia, con quien descubrió  la importancia del narrador.
Descubrí que el primer personaje que inventa un novelista no son los personajes de la historia sino quién cuenta la historia”, argumentó Vargas Llosa. 
También mencionó que el escritor es la unión de las diferentes lecturas realizadas a través del tiempo, de las que hace prestaciones para su obra, siempre sumándole su propia voz a esta.
La literatura sobreviveLa interrogante sobre el papel que juega la tecnología en estos tiempos (¿perjudica o no a la lectura) fue propicia para que Vargas Llosa mencionara los cambios en su forma de ser percibida hoy, ahora es un entretenimiento pasajero, y pidió más compromiso con el incentivo a los niños desde la escuela para que esto deje de suceder. 
“Es un privilegio hablar español”, continuó el escritor. “Un idioma es una casa, una comunidad”, acotó y pidió leer más para conocerlo mejor, para comunicarnos de una  mejor forma.
Dio el ejemplo de los gobiernos autoritarios y déspotas que utilizan la censura literaria para obtener el poder total sobre el pueblo, algo que personas instruidas nunca permitirán.
Acerca de esto comentó que la literatura tiene una función social importantísima, que aunque no se puede medir siempre está presente.
Formas de escribir“A la hora de escribir uno lo hace no solo con su razón, con sus convicciones y con su conocimiento, sino también escribe con sus instintos, con sus intuiciones, con toda una parte, a veces oscura de su propia personalidad a la que la razón no controla”, enfatizó, siempre con firmeza y sin dudar al momento de hablar.
Una de sus intervenciones más celebradas fue cuando le preguntaron por qué creía que Bolivia no tenía un escritor que se hubiera destacado dentro del boom latinoamericano. “Lo importante no es tener estrellas, lo importante es tener una literatura que exista, que funcione, que se mantiene y de la que van saliendo escritores interesantes”, expresó Vargas Llosa 
La gran literatura y su significadoLa literatura es todo lo contrario a las fronteras, nos hace sentir tan identificados con gente de otras lenguas, de otras culturas, de otras épocas y de otras creencias.
Por otra parte, la existencia de una gran literatura, generalmente, lo que quiere decir en términos históricos y sociales, es que ese país que produce esa gran literatura tiene unos problemas internos monumentales, vive unos conflictos espantosos y esa literatura ha nacido como una tabla de salvación, como una manera de dar seguridad a quienes sienten que están al borde del abismo.
Observen ustedes a las sociedades más estables, más tranquilas y prósperas de nuestros tiempos, ¿qué literatura producen? Producen una literatura muy menor, generalmente experimental, una literatura que casi no trasciende.
La literatura es un vacío, no es una expresión de felicidad sino más bien de infelicidad y de problemas.
Entonces, la existencia de una gran literatura no debería ser tomada con una expresión orgullosa, al contrario, la existencia de una gran literatura debería llevarnos a decirnos lo siguiente: Qué mal estamos cuando producimos esa cantidad de creadores de realidades paralelas, qué inseguros y qué desafectos debemos sentirnos en nuestra propia realidad cuando debemos crear esta realidad para sentirnos más seguros. (M.V.L)
OPINIÓN

Mario Vargas Llosa nos invitó a soñar y a creerRóger Otero -  EscritorPerdí mi entrada y pese a haber llegado 15 minutos antes todo ya estaba listo. Una pequeña multitud, ordenada en sus butacas, tal vez con libros escondidos y la esperanza de un autógrafo me habían dejado asiento en la única fila vacía en ese momento; paradójicamente, la primera después del escenario. Pocos minutos después supe que había llegado porque de pronto se escuchó un clamor de aplausos parecido a una lluvia sobre calaminas
El hombre que conocía(mos) por medio de la literatura se había materializado. Era real y caminaba a cuatro metros de mí. Alto, canoso, vestido formalmente para la ocasión, lúcido y sobrio. Se apoderó de su espacio apenas nos miró a todos de frente, desde una silla y custodiado por cuatro referentes de nuestras letras (Édgar, Claudia, Blanca y Gabriel).
Luego, los comentarios surgieron por medio de una oratoria fluida, de palabras exactas y tono cordial. Sus mensajes fueron nítidos, hasta cuando quiso consolarnos por no haber tenido a un protagonista nuestro entre las descollantes figuras del boom. 
Muchos ya sabíamos su discurso. Habíamos leído sus entrevistas y lo habíamos visto en la tele. Habíamos crecido con su literatura y con los maestros que lo hicieron crecer a él (Flaubert, Faulkner, Dickens, Salgari). Pero ser parte del replay, en vivo y directo, tuvo otro sabor, uno que invitó a soñar y a seguir leyendo por el placer de hacerlo y la recompensa del conocimiento  

viernes, 24 de enero de 2014

quién dice que los poetas no pueden hablar de Política? y si se trata de Política Internacional, mejor todavía y de kataristas y de ponchos rojos...facistas y nazistas? Pedro Shimose

Las décadas de los 60 y 70 del siglo pasado sacudieron los cimientos de un mundo restaurado sobre las ruinas de la II Guerra Mundial y las tensiones de la Guerra Fría. El bloque comunista no fue ajeno a ese estallido. A principios de 1960, China Popular rompió el movimiento internacional comunista al enfrentarse a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas en el norte de China (disputa sobre Mongolia) y en la frontera sur (tratados de cooperación y amistad con la India).

A partir de entonces, surge el maoísmo y China Popular se convierte en aliada de la política antisoviética de EEUU. La alianza tácita entre EEUU y China Popular se hizo patente con la admisión de China Popular en el seno de la ONU, integrándola en el Consejo de Seguridad. La célebre entrevista entre Nixon y Mao (Pekín, febrero de 1972) consolidó dicha alianza.

En 1966, con Mao Zedong y Chou Enlai enfermos y en plena decadencia, surgió un ‘joven’ dirigente de 62 años, llamado Deng Xiaoping (1904-1997), como portavoz de ideas reformistas. Deng fue purgado, pero 11 años después –a la muerte de Chou (enero de 1976) y Mao (septiembre de 1976)– fue readmitido en el Comité Central del PCCh, derrotó a la ‘banda de los cuatro’ (capitaneados por la viuda de Mao, Jiang Qing), liquidó la llamada Revolución Cultural y disolvió la Guardia Roja, modelo chino de los ponchos rojos kataristas (los otros modelos similares son nazis –camisas pardas– y fascistas –camisas negras–).

Desde hace años, la Revolución Cultural katarista intenta imponer la nación aimara en todo el territorio boliviano, mediante un solo caudillo y un partido único (art. 7 del programa inicial del MAS, 2005). Ya circula por el espacio un satélite chino con el nombre de Túpac Katari, hay dos estaciones espaciales chinas en Santa Cruz y La Paz y, hace dos días, grupos de amautas y ponchos rojos, provistos de wiphalas, ocuparon la plaza 24 de Septiembre, de Santa Cruz, durante el jolgorio masista. ¿Qué tal?
En su defensa del capitalismo (1980-1981), 
Deng Xiaoping dijo: “Deberíamos hacer más y hablar menos” (que recuerda el Facta non verba, de Benito Mussolini, copiado por Víctor Paz Estenssoro cuando decía: “Hechos y no palabras”), pero el pensamiento más famoso y más citado de Xiaoping es este: “No importa que el gato sea blanco o negro; mientras pueda cazar ratones es un buen gato”. Ha llegado el momento de preguntarnos: ¿quién es el buen gato y quiénes son los ratones? ¿Qué hace la segunda potencia del mundo en el G-77? El próximo viernes seguiremos la conversa. // Madrid, 24.01.2014

jueves, 23 de enero de 2014

de palabra clara y sustanciosa, define El Deber a Mario Vargas, lúcido, entretenido y muy crítico de la realidad. reitera que "el milagro estuvo allí, en aprender a leer" y sucedió en Cochabamba.

Un Mario Vargas Llosa elocuente, de palabra clara y sustanciosa, lúcido, entretenido y muy crítico de la realidad. Esa fue la impresión que dejó el nobel de literatura 2010, anoche, en el coloquio literario que protagonizó en su primera actividad en Santa Cruz de la Sierra.
A pocas horas de arribar a la capital del oriente boliviano, el autor de El héroe discreto -su más reciente obra- fue cuestionado con precisión, en la Aecid, por los escritores Gabriel Chávez y Blanca Elena Paz, la filóloga Claudia Bowles y el pedagogo Edgar Lora. 


En cada respuesta Vargas Llosa paseó sus criterios por terrenos tan diferentes como sus inicios en las letras, la lectura como su mejor recurso de aprendizaje de las técnicas para lograr el acabado de su narrativa, la creación de sus personajes, la dramaturgia como su primer amor, la tecnología con relación al futuro de la literatura, la banalización de la cultura, incluyendo un repaso por sus autores referentes y lecturas de mayor influencia.
Vargas Llosa mencionó, entre muchas cosas, que EL DEBER sintetizará en su edición próxima de Brújula, que su vocación por la literatura nació en él sin que lo supiera cuando vivió su experiencia de vida “más importante y milagrosa”, aprender a leer. Ese fue el detonante de lo que en su caso no paró más, “la aventura extraordinaria de la ficción”. 
Con esa introducción, el novelista enfatizó en que la literatura se produce de la insatisfacción de los escritores que buscan mejorar y observan en su entorno problemáticas disparadoras de historias que tocan sensibilidades. 
Le contaron de Chiquitos
Luego del coloquio en el que fue aplaudido de pie, Vargas Llosa cenó con sus anfitriones de la Fundación Nueva Democracia y con los gestores culturales Cecilia Kenning y Marcelo Araúz, de la Asociación Pro Arte y Cultura (APAC); y con Carlos Hugo Molina, del Cepad, quienes le informaron sobre las Misiones Jesuíticas, Patrimonio de la Humanidad, y los festivales internacionales de música barroca, de teatro y orquídeas, que tienen escenarios en esa zona.
Tal antesala ilustrativa es la base con la que el escritor iniciará mañana un viaje de cuatro días por la Chiquitania, para palpar la herencia colonial 
Sobre el oficio, la incidencia de las letras y la banalización de la cultura
“La literatura no es un instrumento de la propaganda, pero sí se alimenta de la problemática social compleja, por eso juega un papel importante en la política”
“Tenemos una vida, pero una imaginación que nos hace soñar con mil vidas. Es una manera de experimentar el embrujo de otras historias y de las propias”
“Los autores ya no son figuras públicas. Los políticos no quieren retratarse con los escritores sino con actores de cine y con deportistas porque dan más votos”

viernes, 17 de enero de 2014

con la sencillez y claridad de sus textos Pedro Shimose cuenta su relación con Mario Vargas y Patricia su esposa. menciona Presencia y la primera entrevista en el barrio de Miraflores, Lima. valioso testimonio y descalifica a sus críticos desde el poder (los de Mario Vargas)

Conozco personalmente a Mario Vargas Llosa desde 1968. Aún trabajaba yo en el diario católico Presencia, de La Paz, cuando lo entrevisté en el barrio limeño de Miraflores. Hablamos de literatura, de su discurso de Caracas al recibir el premio Rómulo Gallegos, de su novela La casa verde, de otra aún inédita llamada Conversación en la catedral y también, ¡cuándo no!, de sus disensiones políticas que anunciaban ya su crítica del castrismo y del ‘foquismo’ guerrillero. Hizo predicciones sobre Salvador Allende que se cumplieron, se interesó por lo que ocurría en Bolivia y disfrutó hablándome de su infancia en Cochabamba, en el barrio de Cala Cala. “Apuesto a que tu periódico no publicará esta entrevista”, me dijo al despedirnos. “Apuesto a que sí”, le respondí.

En efecto, Presencia publicó la entrevista, íntegra, pero aquella entrevista me costó más de un disgusto, porque para los anticomunistas, Mario era el diablo. Hoy es al revés. Para los populistas, indigenistas y masistas, Mario es el diablo. No se puede mencionar su nombre sin que salten chispas y cunda el olor a azufre. En 1971, la editorial Difusión publicó, en La Paz, el libro García Márquez. Historia de un deicidio, en coedición simultánea con Barral Editores, de Barcelona. Quien tenga un ejemplar de este libro de Mario debe saber que tiene una joya bibliográfica. La dictadura banzerista requisó el libro por ‘subversivo’ y comunista.

Dejé de verlo a partir de su incursión en la política práctica y su encontronazo con Fujimori, pero lo sigo leyendo y mi admiración por su obra no ha disminuido aunque, a veces, no concuerde con sus comentarios políticos. 

Cuento estas cosas para que mis lectores vean que escribo desde la imparcialidad, ahora que Mario visitará Santa Cruz, invitado por una fundación vinculada a un partido político. Las últimas invectivas del presidente Evo Morales y su vicepresidente contra el premio nobel de literatura 2010 me parecen no solo desafortunadas, sino típicas de unos políticos atrabiliarios que acaban por darles la razón a quienes los impugnan y critican. Pero esta vez, uno de ellos se ha pasado de la raya.

Todos sabemos que Mario viene acompañado de su esposa, Patricia. ¿A santo de qué, entonces, el presidente Evo Morales saca a relucir la historia privada de Mario con su primera esposa, doña Julia Urquidi, que, dicho sea de paso, no era su tía carnal, sino política (cuñada de su tío Lucho, casado con otra Urquidi)? Luego, el presidente Evo habla de traición y abandono, como si el divorcio fuera un pecado. ¿Qué sabe del matrimonio quien no está casado? En cuanto a las declaraciones del vicepresidente, ellas se descalifican solas. // Madrid, 17.01.2014

jueves, 16 de enero de 2014

Miedo a los Libros. título raro de Manfredo Kemppf cita a EMA "nunca he leído un libro", a Choquehuanca "no se necesitan libros bastan las arrugas de los viejos". gobernados por iletrados. la llegada de Vargas Llosa ha traumatizado al Régimen, porque sus críticas directas, certeras, precisas provocaron dolores de cabeza a sus pares Chávez y Cristina, todo por el temor al libro, a las ideas, al pensamiento

Este es un gobierno que desde el primer día  ha mostrado miedo a los libros. S.E. ha manifestado, como una confidencia socarrona, con todo desparpajo, que nunca ha leído un libro, que su escuela fueron la calle y los caminos. Y el canciller Choquehuanca empezó a tomar celebridad (fama por el pasmo producido) cuando afirmó que no había necesidad de leer libros ya que por su cultura los aimaras leían en las arrugas de los ancianos. Lo dijo así y lo repite cada vez. Si este es un gobierno indígena como afirma S.E., significaría que estamos gobernados por iletrados, lo que no sería tan novedoso porque algunos analfabetos ya han transitado de manera encumbrada por nuestra historia pero sin permanecer tanto tiempo en el mando. Si hubiera sido así, ¿existiría Bolivia todavía?
Se dice que el hombre le teme a lo desconocido y parece ser cierto. Le inquieta y le causa malestar lo que escapa a su conocimiento porque se siente humillado e inseguro. El hombre le temía al océano, a  los vientos, al espacio. Sólo una vez que se conoce algo se le deja de temer; se aprecia un ideal, una persona, un sabor, la música, el arte, la lectura. Lo contrario, lo desconocido, irrita, enfurece, asusta. Para una gran mayoría de los actores del gobierno plurinacional los libros resultan entonces como dinamita, como bombas, como granadas de guerra. Quien es portador de libros es un terrorista y quien los produce, con mucha mayor razón.
Ahora comprendemos por qué el Vicepresidente, dizque con una biblioteca de 25 mil volúmenes, puede continuar siendo uno de los notables del “cambio” y la sombra perpetua de S.E. ¿Cómo un hombre que lee se atreve a hablar al pueblo en tiempos del Pachacutec? Lo hace porque ha escondido su arsenal de libros, tan peligroso para la causa pachamamista. El Vice sólo habla sobre ritos y supercherías mitológicas andinas, aunque no crea en eso. Lamentablemente, por aquello de la revolución democrática y cultural, ha dicho algunas cosas que es posible que le pesen algún día. Dijo de Vargas Llosa, laureado escritor que nos visitará en breve, que era un “dinosaurio” y le correspondería vivir en una etapa prehistórica. Eso se podría pasar por alto sin titubear a S.E., al canciller, y a la alta nomenclatura del MAS, pero no al Vicepresidente. ¿Pensará así realmente o es el temor a las purgas internas del partido?
Es por los motivos señalados que la anunciada llegada a Bolivia del Premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa, ha conmocionado al oficialismo. Lo ha traumatizado. El mundialmente reconocido y galardonado fabricante de explosivos impresos, según el MAS, vendrá a Santa Cruz,  invitado por una derecha neoliberal y conspirativa. Si Alfred Nobel inventó la dinamita un Premio Nobel tiene que saber mucho de eso, mucho más que nuestros bravos mineros se dirán seguramente en el seno de los “movimientos sociales”. Ya el “hermano” Hugo Chávez y la “hermana” Cristina Kirchner pasaron malos momentos por las críticas del Nobel en sus países y porque dejó campos minados por donde los iletrados (no solamente los hay en Bolivia) tuvieron que andarse con tiento y temor. Los campos minados eran libros, ideas, experiencias.
Quienes han lanzado críticas contra la visita de Vargas Llosa a Bolivia, no han leído nada de él. Ni un solo libro, ni un ensayo político o literario. Los hemos oído opinar sobre el escritor y nos hemos quedado azorados. Naturalmente que existe una intelectualidad masista que sí lo conoce pero su opinión no cuenta. Y mejor que se callen esos ciudadanos porque pueden pasar al bando de los “librepensantes”, de los disidentes, y ese será su final. Entonces oímos toda una gama de disparates, tantos que son difíciles de retener en la mente. Si S.E. o el ministro de Gobierno o cualquier otro jerarca ha dicho que Vargas Llosa viene enviado por Sánchez Berzaín, la manada lo repite hasta el cansancio buscando su lucimiento ante el jefe. Si S.E. dice que además ha metido la mano por ahí  Sánchez de Lozada, el coro de “llunkus” lo repite de pe a pa. Pero si se hiciera una encuesta en la bancada oficialista de la Asamblea Legislativa sobre quién es Vargas Llosa y qué ha escrito los resultados serían como para no publicarlos nunca de pura vergüenza.
Jamás la presencia de quien ha sido vanguardia de una de las más importantes corrientes literarias en América va a hacer daño a una sociedad. Nunca las ideas democráticas de un intelectual reconocido mundialmente podrán rechazarse con torpeza en una nación donde impere la ley y la cordura. Si como se afirma ya estamos en plena carrera espacial y próximos a ingresar en la era nuclear sería muy lamentable que fuéramos reacios a la cultura y que nos comportáramos como unos salvajes. Los “movimientos sociales”, alentados por el Gobierno, van a protestar contra el Nobel, pero eso será el resultado de un descabellado temor a los libros y las opiniones, lo que no dice bien en un supuesto sistema de libertades. No demos una idea de intolerancia y salvajismo al exterior.