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domingo, 13 de marzo de 2011

Vargas Llosa como actor según nos cuenta Alfonso Gumucio en su Bitácora, aquí mismo. bello mensaje de arte y literatura

Las relaciones entre hijos y madres, los cambios de identidad sexual, los amores clandestinos, y esa vecindad constante y estrecha entre el amor y la muerte, eros y tánatos (que son las dos caras de una misma moneda), acercan al espectador a aquel territorio de sombra donde todo es posible sin que ello tenga necesariamente que escandalizar las buenas conciencias.

Cuando Sherezada logra mantener despierto, hasta el amanecer, el interés del rey Sahrigar, noche tras noche durante mil noches y una noche, no solamente logra salvar su cuello de la implacable cimitarra que ha decapitado a tantas antes que ella, sino que también consigue despertar el erotismo dormido del rey como de los espectadores de la obra, y estimular su imaginación.

para el Festival de la Poesía. de la inspiración de Vilma Tapia Anaya


Puerta

En ti se inicia cada acto
alta, firme
eres señal de la memoria.

Tu densidad se hace
(lo mismo que la sangre)
de voces que se confunden.
Eres una boca grande
que devora
las muecas del alma.
Infatigable, das el pecho por nosotros
a la impiedad.


Desde la cima de la Montaña

Desde la cima de la Montaña descubro el mundo.
La música de una gaita recorta el horizonte
y mis ojos reverentes siguen su filo preciso.

Extiendo mis brazos
la cebada y mis ropas son mecidas
por el viento que me crucifica
¿Habrá mayor contento?
El sol arrodillado en la Montaña
dice su última oración conmigo.

La voz de la Montaña envuelve
en su propio juego a los niños.
Gobierna los sueños.
Conduce largos rebaños de ovejas
hacia escondidos valles de trébol
y pequeñas flores rojizas.

La Montaña derrama una densa neblina
detrás de ella se confunden
inviernos con inviernos
veranos con veranos
nombres, visiones
puentes, caminos. Orillas.

Al pie de la Montaña yo alimento a la vida
soy mis manos y otras manos.
Soy la tierra.
Memoria de la memoria.
Liberada de la pena
en un cuévano voy reuniendo las uvas.

sábado, 12 de marzo de 2011

alguna vez, en algún lugar, escribió Mario Vargas sobre la mujer de todas partes. de todas las razas. sobre la mujer común que acompaña nuestra vida

Todas las flores del desierto están cerca de la luz. Todas las mujeres bellas son las que yo he visto, las que andan por la calle con abrigos largos y minifaldas, las que huelen a limpio y sonríen cuando las miran. Sin medidas perfectas, sin tacones de vértigo. Las mujeres más bellas esperan el autobús de mi barrio, o se compran bolsos en tiendas de saldo. Se pintan los ojos como les gusta y los labios de carmín de chino.
Las flores del desierto son las mujeres que tienen sonrisas en los ojos, que te acarician las manos cuando estas triste, que pierden las llaves al fondo del abrigo, las que cenan pizza en grupos de amigos y lloran solo con unos pocos, las que se lavan el pelo y lo secan al viento. Las bellezas reales son las que toman cerveza y no miden cuantas patatas han comido, las que se sientan en bancos del parque con bolsas de pipas, las que acarician con ternura a los perros que se acercan a olerlas. Las preciosas damas de chándal de domingo. Las que huelen a mora y a caramelos de regaliz.
Las mujeres hermosas no salen en revistas, las ojean en el medico, y esperan al novio ilusionadas con vestidos de fresas. Y se ríen libres de los chistes de la tele, y se tragan el fútbol a cambio de un beso. Las mujeres normales derrochan belleza, no glamour ,desgastan las sonrisas mirando a los ojos, y cruzan las piernas y arquean la espalda. Salen en las fotos rodeadas de gente sin retoques, riéndose a carcajadas, abrazando a los suyos con la felicidad embotellada de los grandes grupos.
Las mujeres normales son las auténticas bellezas, sin gomas ni lápices. Las flores del desierto son las que están a tu lado. Las que te aman y las que amamos. Solo hay que saber mirar mas allá del tipazo, de los ojazos ,de las piernas torneadas, de los pechos de vértigo. Efímeros adornos, vestigios del tiempo, enemigo de la forma y enemigo del alma. Vértigo de divas, y llanto de princesas.
Las verdadera belleza esta en las arrugas de la felicidad... 

miércoles, 9 de marzo de 2011

Carlos Alberto Montaner explica del porqué algún fanático peronista se opuso a la presencia de Mario Vargas Llosa en la Biblioteca Nacional de Buenos Aira

La Feria del Libro de Buenos Aires, la mayor de todo el ámbito cultural en lengua española, invitó a Mario Vargas Llosa, reciente Premio Nobel de Literatura, a inaugurar el evento el próximo 20 de abril. Inmediatamente, un grupo de intelectuales argentinos, encabezados por el Director de la Biblioteca Nacional, se opuso mediante una carta pública, porque, supuestamente,  la presencia del escritor peruano “ofende a un gran sector de la cultura argentina”, es decir, a la facción peronista. Con bastante sentido común, la presidente argentina, Cristina Fernández, llamó al fanático que la defendía con tanto ardor y le pidió que depusiera su actitud. Era contraproducente.

Vargas Llosa, en el pasado reciente, cuando vivía D. Néstor, fue un crítico acerbo del matrimonio Kirchner, especialmente por la asombrosa capacidad que tenían los esposos para multiplicar el patrimonio familiar de manera poco ortodoxa. El artículo que irritó hasta el cólico hepático a los peronistas se tituló Flor de pareja, y explicaba, en un tono irónico, con un toque de humor negro, basándose en información pública, cómo este dúo de políticos compraba grandes terrenos al costo (aproximado) de un dólar por metro cuadrado, para venderlos, un año más tarde, a setenta. De esa manera, en muy poco tiempo, los Kirchner multiplicaron por diez la fortuna familiar conocida, hasta convertirse en multimillonarios.

Uno de los rasgos más enigmáticos del peronismo, y en cierta medida de una parte sustancial de la sociedad argentina, es la indiferencia cómplice ante la manifiesta deshonestidad de muchos de sus políticos. No les importa que saqueen el erario público, que reciban cuantiosas coimas o que vulneren medio código penal constantemente. Cuando llegan las elecciones, los candidatos peronistas que tienen ese comportamiento (no todos, afortunadamente) son respaldados por unos electores que no parecen entender que las riquezas que amasan estos ladrones, directa o indirectamente salen del bolsillo de la totalidad de los argentinos.

¿Por qué una parte, quizás mayoritaria, del electorado argentino es insensible ante estas violaciones de la ley y de las normas morales? A mi juicio, por tres razones:

• Porque el peronismo introdujo en el país, desde hace sesenta años, una práctica política clientelista, mediante la cual el militante otorga su apoyo a cambio de algún privilegio o de alguna dádiva que le concede el político. Votan con el estómago, no con el corazón ni con la cabeza.

• Porque prevalece una actitud cínica hacia el sistema democrático, forjada en la falsa premisa de que “todos los políticos son igualmente corruptos”. (No es verdad en Argentina hay políticos y funcionarios honrados).

• Porque muchos argentinos, tras varias generaciones de anomia continuada, están dispuestos a incumplir las leyes si obtienen de ello algún beneficio, lo que convierte en una quimera el ideal republicano de contar con una sociedad de ciudadanos responsables, voluntariamente colocados bajo la autoridad de la ley. Esa actitud, sencillamente, no es la que prevalece en un país en el que un sector notable de la población se ufana de romper las normas.  

                      No es de extrañar, pues, que en este lamentable clima cívico, tan propicio para el surgimiento del fascismo y tan alejado de las virtudes republicanas, haya arraigado la costumbre de utilizar algún grado de violencia contra quienes denuncien las violaciones de la ley o, simplemente, manifiesten criterios contrarios a la corriente oficialista.

Aunque, a pedido de la presidente, se suspendió el movimiento de quienes pretendían impedir que Mario Vargas Llosa inaugurara la Feria, lo probable es que los sectores oficialistas del peronismo, ante la presencia del famoso novelista, monten lo que en Argentina llaman un “escrache”, extraña palabra que describe una especie de violento pogromo orquestado para callar a los conferenciantes o intimidar a los asistentes que desean oírlo.

¿Quiénes serán los escrachadores? Los hay de sobra. Argentina es uno de los pocos países del mundo cuyo gobierno subsidia a grupos violentos para que metódicamente destrocen la paz social y crispen las relaciones entre sectores de distintas vertientes. Son profesionales de la bronca, patoteros sostenidos con el dinero de los contribuyentes. Viven de eso y para eso. Son los agentes de la intolerancia tarifada.   

viernes, 4 de marzo de 2011

Pedro Shimoso gran conocedor del hombre boliviano desgrana la personalidad de un gran potosino Waldo Peña columnista habitual de Los Tiempos

VeDOBLE es el seudónimo de Waldo Peña Cazas, periodista potosino afincado en Cochabamba desde hace 52 años. Abogado de profesión, eligió las letras para vivir mal y ser, de yapa, odiado y envidiado como él suele reconocer en público, aunque no es menos cierto que, domingo a domingo, sus lectores admiramos su prosa clara, precisa, brillante, vigorosa, iconoclasta, siempre alerta contra el lugar común. En 1987 publicó ¿Por qué mataron a Felipe Honores?, novela policial relegada injustamente al olvido. Periodista, narrador, ensayista, lingüista, profesor de filología inglesa en la Universidad Mayor de San Simón, Peña Cazas publica en el matutino cochabambino Los Tiempos su columna hebdomadaria Con escalpelo. Este escritor hace de médico cirujano que disecciona la noticia con afilada destreza, escudriñando las entrañas de un cuerpo social en estado de coma.
En 1947, Pablo Neruda publicó su Tercera residencia. En este libro se encuentra el poema Walking around (Dando vueltas) que empieza así: “Sucede que me canso de ser hombre” o sea que el poeta se cansa de ser humano (para que no haya equívocos semánticos de índole sexual). VeDOBLE se apoya en este verso nerudiano para decirnos que él se cansa de ser columnista porque tiene el alma en los pies, vive horas bajas y se siente desgraciado en el Estado Plurinacional del ‘gasolinazo’, el ‘azucarazo’, el contrabando, la corrupción, el narcotráfico, la impostura, la bellaquería, el chanchullo y la inseguridad ciudadana; cuando todo se hunde como el cerro de su Potosí natal que parece un queso gruyere y cuando todo se desploma como las 500 casas de La Paz, el edificio Málaga de Santa Cruz de la Sierra y las carreteras de Chapare.
Idealista, romántico, moralista, rebelde, soñador, honesto, VeDOBLE ha hecho la “biopsia social sin anestesia” de un país rico en recursos naturales, pero a la cola de Latinoamérica. En su artículo La opinión en tiempos de la cólera (Los Tiempos, 19/12/07) analiza el problema mayor del periodista: subsistir sin vender su conciencia. VeDOBLE sufre porque le duele Bolivia. No sabe si reír o llorar ante el triste espectáculo de la política autóctona. Independiente, no escribe al dictado de nadie y ese es su problema y su atractivo. Sus libros Lenguaje y libertad (1979), Un rostro en la multitud. Retrato íntimo de un boliviano (1984), El lenguaje político en Bolivia (1991) y Con escalpelo. Biopsia social sin anestesia (2006) deberían ser leídos.
Parafraseando a Neruda, VeDOBLE nos dice en su artículo Desventuras de un columnista (Los Tiempos, 27/02/11) que se cansa de ser columnista porque, entre la resignación y el desconsuelo, reconoce su fracaso al pensar que iba a cambiar este pícaro mundo con su “granito de arena”, mientras el pícaro mundo se resiste al cambio y está cada vez peor, “infestado de corrupción, violencia, intolerancia y estulticia”. A sus angelicales 77 años, descubre que “escribir con honestidad es peligroso” porque se pierden amigos y se ganan enemigos. Veo doble a VeDOBLE, como si yo estuviera ‘chupao’, borracho de dolor. Si a César Vallejo, queriendo escribir le salía espuma, a VeDOBLE le sale bilis que lo ahoga en su amarga soledad. Pensó romper la pluma, pero no puede con su carácter. Sigue en la brecha y cada domingo seguirá, felizmente, deleitándonos, esperanzándonos, alentándonos, alegrándonos con su garrida prosa y depurado estilo, hasta que el cuerpo aguante. Después de todo, escribir es su destino. Y eso tiene remedio. // Madrid,
04/03/2011.

* Escritor

martes, 1 de marzo de 2011

México se suma a los países que le rinden homenaje al gran escritor Vargas Llosa. Aguila Azteca es la medalla por su larga relación con la Nación


El Gobierno mexicano otorgará el próximo 4 de marzo al escritor peruano Mario Vargas Llosa la condecoración de la Orden del Águila Azteca en grado de insignia por su trayectoria literaria y su "larga e ininterrumpida" relación con el país.

En la resolución, que se publica hoy en el Diario Oficial de la Federación, el presidente mexicano, Felipe Calderón, destaca que el Premio Nobel de Literatura 2010 "ha dejado una enriquecedora huella en la literatura y la cultura mexicanas".

"La literatura de Vargas Llosa ha logrado trascender fronteras y tiempo, para convertirse en un embajador universal de nuestra lengua", destaca el mandatario, que define al escritor como "un acertado cronista de nuestras sociedades en su obra".

El presidente justifica la concesión de la orden del Águila Azteca por su "prolífica trayectoria como hombre de letras" que lo ha llevado a ganar premios como el Nobel de Literatura, el Cervantes y el Príncipe de Asturias y a ser nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad Autónoma de México (UNAM) en 2010.

Vargas Llosa ha tenido un "larga e ininterrumpida" relación con México "que inició en 1962 con la publicación por primera vez de una novela suya en el país", recuerda el escrito en referencia a "La ciudad y los perros" (1963).

"Amigo de los más destacados escritores mexicanos, su contribución en revistas y suplementos culturales en México ha sido constante", continúa la resolución, en la que se cita como ejemplo su "cercana colaboración" con Octavio Paz en la revista Vuelta.

La Condecoración de la Orden Mexicana del Águila Azteca es una distinción que se otorga a extranjeros con el objeto de reconocer los servicios prestados a México y a la humanidad. (Tal cual aparece en Los Tiempos Digital)

jueves, 24 de febrero de 2011

Alcides Pareja expresa su amor por Santa Cruz de la Sierra que cumple 450 años de fundación

el autor: poeta y escritor explaya sus recuerdos y su querendona evocación de Santa Cruz que cumple otro aniversario de su fundación llena de orgullo

1561: Santa Cruz de la Sierra, te amo
Pensando en Voz Alta, 24 de Febrero, 2011

He tenido el privilegio de nacer en una ciudad que está en medio de una llanura sin orillas, donde el verde sí es un color. En una ciudad que está en el mismo corazón del continente donde las mujeres son hermosas y huelen a pampita y los hombres son de cuchi y enfrentan el futuro con valentía.

Nací en una casa de paredes altas y blancas donde se almacenaba agua de goteras en enormes hornas que estaban hincadas en el suelo. Una casa en la que la gente con muy pocas cosas vivía feliz.

Mi mamá, que era una niña que estaba empezando a ser mujer, me enseñó a amar este pueblo porque, me decía, el verde es un color y el verde, repetía, es esperanza, es alegría. Mi papá, que siempre andaba erguido y sonriente, me mostró que el trabajo es dignificante, y, aunque no era agricultor, me enseñó a respetar la naturaleza y a tener un diálogo amoroso con ella.

En este pueblo de mis amores el tiempo no tenía prisa. La vida era sencilla y amable; todos éramos pobres, el rico era el menos pobre. En época de lluvias caminábamos con el barro hasta las rodillas o nos bañábamos en el “río Telchi”, mientras que en invierno los vientos nos llenaban de arena. Y porque el tiempo no tenía apuro, once largas noches de “mascaritas” alegraba nuestro carnaval, aunque después la Cuaresma nos volvía a la realidad.

Mi pueblo estaba anclado en el pasado y no se le permitía asomarse al mundo moderno hasta que dijo basta y se lanzó en busca de su futuro. Cuando mi pueblo cumplía 400 años de vida despertó y llenó de esperanza esta llanura sin fin. Mi pueblo despertó al futuro con la alegría de siempre y siguió siendo fiel a sí mismo.
Es por todo esto y mucho más que Santa Cruz de la Sierra, mi ciudad, me enamora.
* Porque tiene alma de niña y corazón de mujer.
* Porque diariamente me renueva su promesa de amor
* Porque hamaqueó mi niñez en medio de largas y espaciosas galerías al son de taquiraris, chobenas y carnavales.
* Porque tiene un río y como centinela al mojón con cara.
* Porque es una madre generosa que para poder albergar más hijos se llenó de anillos.
* Porque ha seguido siendo fiel a don Ñuflo.
* Porque además de oler a pampita, huele a achachairú.
* Porque es una bella y valiente mujer que en sus 450 años es madre de ciudades: es la ciudad de los espejos; es la capital de los bosques; es la capital poética de América.
* Porque me has dado el privilegio de decir ¡soy de Santa Cruz de la Sierra!